.— Europa busca hoy cerrar un
paquete de medidas contra el cambio climático lleno de concesiones a
países que se negaban a aceptar la propuestas iniciales de la
Comisión Europea.
La correcciones hechas al texto de la Comisión por el presidente
de turno de la Unión Europea (UE), el mandatario francés Nicolás
Zarkozy, parece satisfacer a Italia, Polonia, Alemania y Hungría,
pero en realidad no contribuyen a combatir el cambio climático.
Zarkozy abogó por abaratar los costos de emisión de gases de
efecto invernadero y disminuir los incentivos para realizar
inversiones en tecnologías limpias.
Su propuesta echa por tierra la proposición inicial de la
Comisión Europea de que las industrias privadas deban adquirir un 20
por ciento de sus permisos de emisión de gases de efecto invernadero
en 2013 y un 100 por ciento en 2020.
También la Comisión pretendía que las compañías eléctricas
estuvieran obligadas a comprar sus permisos en 2013, pero eso generó
protestas por parte de Polonia.
Por esa razón, Francia propuso que los países dependientes de esa
fuente energética sólo tengan que adquirir 30 por ciento de sus
permisos de emisiones en 2013 y 100 por ciento en 2020. Además la
iniciativa francesa contempla que puedan superar en cinco por ciento
sus objetivos de emisión anual y permite que decidan en qué sector
invertirán las ganancias obtenidas por los derechos de ventas de
emisiones.
Los resultados de la cumbre de dos días sobre ese tema en
específico serán muy importantes para sopesar la postura definitiva
de Europa en la Conferencia de Poznan, de tránsito rumbo a la de
Copenhague en el 2009.