La Habana.—
La presencia de noveles directoras en el XXX Festival Internacional
del Nuevo Cine Latinoamericano, sobresale con obras que reflexionan
sobre la realidad del continente y reflejan el protagonismo de la
mujer.
Óperas primas como Cordero de Dios, de la argentina Lucía
Cedrón, y 1, 2 y 3 Mujeres, de las venezolanas Andrea
Herrera, Anabel Rodríguez y Silvia Ríos, representan la mirada
femenina entre los más de 20 realizadores latinoamericanos que
compiten en la cita.
En intercambio con la prensa nacional y extranjera, las cineastas
manifestaron satisfacción por presentar sus películas en esta
capital y agradecieron la acogida del público a ambas producciones.
Cuba tiene una cultura cinematográfica alucinante, declaró
Cedrón, quien realizó su primer cortometraje en el 2002 y obtuvo,
junto a su coterráneo Santiago Giralt, el Premio Coral al mejor
guión inédito en el XXVI Festival de Cine de La Habana, en el 2004,
con la obra Agnus Dei.
Cordero de Dios, estrenada en esta oportunidad, marca el
debut de la directora en el largometraje de ficción, con una trama
que narra el reencuentro entre Guillermina y su madre,Teresa,
durante la crisis económica de Argentina, en el 2002.
Al enfrentar el secuestro de Arturo, abuelo de Guillermina, ambas
reviven dolorosos hechos acontecidos en 1978, cuando Teresa fue
detenida por fuerzas parapoliciales, dando vida a una historia que
alude a los horrores de la dictadura militar argentina (1976-1983).
La producción 1, 2 y 3 Mujeres recrea las peripecias y
decisiones de Eloína, Rosario y Gregoria, descubriendo su relación
con el entorno social y geográfico de la Venezuela contemporánea.
En esta edición del Festival han competido 22 óperas primas, que
muestran imágenes auténticas de la región y permiten reflexionar
sobre temas universales como la religión, la sociedad y el amor.
(AIN)