La
plata y el bronce se transforman en arte de altos quilates en una
Giselle que danza de la mano del orfebre Alberto Valladares,
mientras que su original humidor toma la forma de la Santamaría
navegando con piel de cobre; el bambú se convierte en elegantes
muebles de sala por el talento de los hermanos Ramón y Guillermo
Rodríguez en el stand de Bambú.com; Eduardo E. Lorenzo
(Taller Cubaiguán) despierta la admiración en sus trabajos cerámicos
al transformar las superficies cual experimentado "mago" o
"camaleón"; las lámparas en fibras encienden las maravillas en el
espacio dedicado a Art Spalla (España) y las babosas iluminadas,
vestidas de vidrio y cobre por el artista Islay Correoso, dejan
marcas a su paso novedoso en FIART’08.
La XII Feria Internacional de Artesanía y sus sorpresas manuales
son una realidad en PABEXPO hasta el próximo 14 de diciembre. Allí
respiran fantasías y sueños íntimos del hombre.
Lo que puede considerarse como un nuevo tipo de artesanía
nacional está reconociéndose con niveles equivalentes a los de
pintura y gráfica. Por eso, de cada nueva FIART salimos sorprendidos
realmente, aunque coexisten aún algunos puntos en los que debe volar
más la imaginación.
FIART tiene el encanto de acercar a los ciudadanos de diversas
latitudes. Vemos áreas representativas de la auténtica cultura
popular y otras donde prima lo comercial. Entre los stands
visitantes —poco atractivos si se compara a los de años anteriores—,
sobresale el de Siria por sus hermosos muebles, así como el de
Indonesia de un toque oriental que subyuga las miradas en variados
objetos refinados y de buen gusto. Colombia (Nohar Internacional)
asoma con su rico colorido en textiles y bisuterías. Mucho más hay
de Ecuador, Brasil, Argentina, Costa Rica, España, México,
Guatemala, Nicaragua y Perú.
Cuba acoge la muestra más amplia, en trabajos donde sobre todo
campean la calidad y un nuevo sentido de la artesanía. Es necesario
hacer hincapié en el diseño de la gran mayoría de los stands
(convencionales y poco atractivos), algo que toca de cerca la
presentación general de la Feria. Conceptualmente es interesante su
idea, relacionada a las tradiciones espirituanas —provincia a la que
está dedicado el evento—, en particular el bordado, pero necesita,
por ser PABEXPO un espacio extenso, elementos más llamativos y
naturales.
Entre
los stands locales destaca el proyecto Tendencias de la
galería Formas, en el que prima la elegancia, así como el de
Orfebrería del FCBC con piezas escultóricas del conocido artista
Raúl Valladares; el de la ceramista Julieta ensancha la imaginación
en una novedosa línea de vajillas, bandejas matizadas por una
figuración personal. Por su originalidad en el trabajo de la
orfebrería resaltan candelabros, lámparas¼
de Douglas Lucas; el de Puyalena, hermoso rincón donde vibran aires
de otras épocas en reproducciones cerámicas; los artesanos Oriol y
Leonor acercan sus peculiares y simpáticos personajes costumbristas
que pueden deslumbrar cualquier rincón de nuestro hogar, sin olvidar
otros muchos en los cuales la fantasía tuteó a la realidad en
PABEXPO.