Con una trayectoria de Colectivo Moral por más de un quinquenio,
el Centro Provincial de Genética Médica de la provincia cubana de
Pinar del Río, obtuvo el paso a evaluarse de Excelencia en la Salud.
En 1983 comenzó el desarrollo de esa vertiente científica en el
territorio, dotado hoy de una moderna institución en la ciudad
pinareña; otras dependencias en los restantes municipios; dos
laboratorios de citogenética y tres de tecnología SUMA.
Al dialogar con la prensa especializada, el doctor Luis Raúl
Martínez, fundador de esos servicios en la occidental provincia,
destacó los avances en la especialidad, de vital impacto en el
programa materno- infantil y el diagnóstico de diversas patologías.
Directivos del sindicato de Trabajadores del sector resaltaron
dentro de la ética propia del centro, el sentido de pertenencia de
todo el personal y la entrega en las atenciones al paciente.
Si bien la genética proviene del siglo XIX con el quehacer del
monje Gregor Mendel, su aplicación humana surgió después y
lentamente, durante la primera mitad del siglo XX. la herencia
"mendeliana" (un sólo gen), fue estudiada en desórdenes como
albinismo, braquidactilia y hemofilia.
La genética en medicina se caracterizó por un desarrollo tardío,
emergido fundamentalmente después de la segunda guerra mundial
(1945), en tanto alcanzó un alto nivel de importancia en la segunda
mitad del siglo XX. Aún continúa en el siglo XXI y por su
importancia países como Cuba la priorizan entre las ciencias.
Pinar del Río, en general, dentro del área de la salud tiene
varios cientos de entidades con la condición de Colectivo Moral, de
las cuales se evalúan para ser declarados de Excelencia la Dirección
Provincial de Electromedicina y el Hospital General Comandante
Pinares, de la localidad de San Cristóbal.