La combinación del desbroce y la quema en la confección de
trochas contra incendios protege la reserva florística Monte Ramonal,
de la provincia cubana de Villa Clara, y asegura el buen desarrollo
de los ecosistemas desde hace tres años.
Domingo Ballate, especialista de la Empresa de Protección de la
Flora y la Fauna (EPFF), informó a la AIN que de esa manera se crea
un área por donde las chispas de fuego no pueden transitar ni
penetrar a la espesura del monte.
Con anterioridad, en ese lugar, anualmente se reportaba por lo
menos un siniestro, con la pérdida de hasta 300 hectáreas de bosques
naturales y la muerte de plantaciones valiosas de ocuje, júcaro,
roble, ácana y jiquí, añade el experto.
La efectividad de las acciones ha permitido proteger más de un
millón de caobas antillanas que crecen allí desde hace un
quinquenio, considerado por los especialistas como el mayor sitio de
Cuba reforestado con esa especie endémica.
Esta solución llevó un período previo de educación ambiental con
los lugareños y la capacitación de los técnicos y profesionales de
la EPFF, concluye Ballate.
La protección de los bosques tropicales es prioritaria en la
Isla, con el objetivo de preservar de los incendios al patrimonio
forestal y evitar pérdidas irrecuperables, porque las especies
arbóreas requieren por lo menos 80 años para alcanzar la edad
adulta.
Con esta modalidad Cuba asume una de las más modernas técnicas
aplicadas en el mundo para proteger los montes, y que tiene buenos
resultados en naciones como México, Colombia, España. Guatemala y
los Estados Unidos.