.— El ministro para Kosovo, Goran
Bogdanovic, exigió garantías de protección de la comunidad serbia en
esa provincia, donde una misión europea (EULEX) inició hoy sus
labores en materia judicial, policial y aduanera.
Bogdanovic consideró que la EULEX debe funcionar acorde a los
seis puntos acordados por Belgrado y la Unión Europea (UE) en
noviembre pasado para el despliegue de mil 39 funcionarios que
asumirán parte de las funciones de la Misión de Naciones Unidas para
Kosovo (UNMIK).
El ministro serbio demandó libertad de movimiento para sus
coterráneos en la citada región y el regreso de unos 200 mil
refugiados que abandonaron Kosovo, tras casi tres meses de
bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, en
1999.
La EULEX, apuntó, debe cumplir con su compromiso de mantenerse
neutral respecto al estatus de Kosovo, que proclamó su independencia
unilateralmente el pasado 17 de febrero, pese a la oposición de
Rusia y Serbia y a las denuncias de violación del derecho
internacional.
Además, la misión europea debe dejar bajo administración de la
UNMIK, con nueve años de trabajo en la zona, atribuciones
relacionadas con el poder judicial, la policía y la aduana.
En una segunda etapa, la EULEX desplegará dentro de dos o tres
meses otro millar de funcionarios de los 27 países de la UE en la
referida provincia serbia.
Según el secretario estatal para Kosovo, Oliver Ivanovic, la
aceptación de la EULEX en zonas donde habita la comunidad serbia
dependerá de cómo esa entidad se ocupe de asuntos como los delitos
por motivos étnicos o la lucha contra el crimen organizado.