Las proyecciones fílmicas del XXX Festival Internacional del
Nuevo Cine Latinoamericano, se extienden a centros universitarios y
militares de esta ciudad, una de las primeras subsedes provinciales
del importante evento del Séptimo Arte.
La iniciativa ha permitido llevar más allá de los tradicionales
escenarios de exhibiciones, varias de las cintas programadas para el
encuentro, acercándolas a estudiantes de las carreras de Medicina y
Cultura Física, y a soldados de la Brigada de la Frontera, Orden
Antonio Maceo.
El evento del celuloide latinoamericano se celebra anualmente en
Ciudad de La Habana, pero sus proyecciones se extienden a salas
cinematográficas y de video de todo el país.
Esta vez el Festival presenta unos 500 filmes, 114 de ellos en
competencia y provenientes de 14 naciones, de las cuales Brasil,
Argentina, México y Cuba son las más pródigas en propuestas.
En la provincia cubana más oriental los cinéfilos disfrutan de
una decena de esos materiales, acogidos hasta el viernes próximo en
el Cine-Teatro Campanario de la ciudad de Guantánamo, sus similares
en los poblados de Caimanera y Jamaica, y en salas de video del
territorio, incluidas algunas recién inauguradas.
Los estrenos llegados a esta región recrean conflictos amorosos y
generacionales, desigualdades sociales, secuestros, tráfico de
drogas, el tema de la emigración; y pertenecen a la filmografía de
Venezuela, Puerto Rico, Colombia, Argentina, Chile, España, Estados
Unidos y Canadá.
Precisamente de este último país llega la comedia "Mambo
italiano", del director Émile Gaudreault, basada en el éxito teatral
homónimo de Steve Galluccino.
La película narra los avatares de una típica familia de italianos
que reside en la ciudad canadiense de Montreal y se esfuerza por
mantener vivas sus tradiciones en el crisol de Norteamérica.