Gasolina, una de las óperas primas que compiten en el XXX
Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, y la única
obra guatemalteca en concurso, no es una película de gran público.
Así lo demuestran las proyecciones que hasta ahora ha tenido.
Esa obra es, ante todo, respuesta a la voluntad artística de su
director Julio Hernández, que en los roles de guionista y productor
de la cinta, concluyó su primer largometraje, como él mismo
expresara, fiel a su historia, a su contexto, a sus decisiones y a
sí mismo.
El filme, que arriba a La Habana con el Premio Horizontes,
otorgado por el Festival de Cine de San Sebastián a la Mejor
Película de Latinoamérica en el 2008, cuenta la historia de tres
adolescentes de clase media alta durante una noche completa, en la
cual se vislumbra la enajenación, la violencia y el desarraigo
social que los caracteriza, la hostilidad del contexto en el que
viven y la amistad que los une.
Sobre las interioridades de la filmación su joven realizador dijo
que hizo la película que quiso, con pocos cortes, sin música, de
noche y con planos abiertos. Hernández destacó, además, el
complicado trabajo de dirección de actores, signado por la labor con
artistas no profesionales, que le llevó un largo proceso de
preparación de seis meses con los protagonistas.
Me gusta la textura que dan los actores que no son profesionales,
no provengo de un país con una enorme escuela de actuación, tomo lo
que tengo a la mano, me adecué a mis personajes, agregó el
realizador novel.
En declaraciones exclusivas a la AIN, el director ahondó en sus
proyectos futuros, la importancia de la invitación a La Habana y la
situación del cine guatemalteco, una de las naciones menos
representadas en la historia de los Festivales de Cine en Cuba.
En Guatemala se hace cine, pero de manera independiente, sin
ningún apoyo estatal, se está intentando crear un instituto y
promulgar una ley de cine, que nos permita producir, distribuir y
coproducir con otros países, sentenció el artista.
Agregó que la situación es complicada, y que por vez primera,
desde hace año y medio, los realizadores guatemaltecos se asociaron,
y los apoya la existencia de CINERGIA (Fondo de Fomento al
Audiovisual de Centroamérica y Cuba).
"Polvo" será el título de su segundo largometraje, la ausencia
será el tema y se articulará a partir de las exhumaciones de un
pueblo indígena guatemalteco.