En diferentes fases constructivas se encuentra el medio centenar
de petrocasas que se levantan en Pinar del Río, una contribución
venezolana a la recuperación, tras el paso de los huracanes Ike y
Gustav.
Diferentes territorios se beneficiarán con estas viviendas que
tienen durabilidad estimada en unos 100 años y su costo es un 50 por
ciento inferior al de las convencionales, además de poseer
aislamiento térmico y requerir de ínfimo mantenimiento.
Los inmuebles se edifican en Cortés, con cuatro ya a punto de
concluirse; igual cifra en El Mambí y Guanahacabibes, mientras las
38 restantes se ejecutan en Los Palacios, municipio con una gran
devastación de su fondo habitacional como consecuencia de los
meteoros.
Con el apoyo de Venezuela, se edificarán en Cuba unos 200
inmuebles, a partir de prefabricado plástico rellenado con concreto,
en tanto las cubiertas cuentan con una estructura isotérmica
favorable para el clima de la Isla y resistente a fenómenos
atmosféricos.
La construcción de las casas está a cargo de brigadas debidamente
preparadas, las cuales cuentan con condiciones para concluirlas en
el menor tiempo posible y con la calidad requerida.
Con esa técnica, aceleran los períodos constructivos, ya que una
vivienda puede montarse en unos 10 días, en tanto permite asimismo
solucionar problemas complejos en condiciones climáticas diversas.
Para el desarrollo de esta nueva modalidad constructiva, en Pinar
del Río se tiene en cuenta la experiencia de la provincia de
Cienfuegos, territorio en el cual se concluyó un centenar de esos
inmuebles.