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Trabajo como derecho y deber
A pesar de los avatares en materia de empleo,
Villa Clara muestra experiencias en algunos sectores
Freddy Pérez Cabrera
¡Qué bueno está para cortar caña!, expresa un señor que peina
canas al rechazar la propuesta de un mocetón, quien ofrece CUC., y
variadas pacotillas en la puerta de una tienda. Mientras esto ocurre
casi a diario, centenares de plazas permanecen vacías en sectores
como la Agricultura y la Construcción.
No
hay mejor forma de aprender que el vínculo con la práctica.
Según estadísticas del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
en Villa Clara, al cierre de noviembre había disponibles más de 16
000 plazas, de ellas 1 110 en la agricultura y 540 en la
construcción, dos esferas vitales de la economía.
Raysa Puerto Rodríguez, subdirectora de empleo en la provincia,
reconoce que aún hay quienes quieren vivir de parásitos a costa de
los demás, a pesar de existir posibilidades de empleo para todos en
el territorio.
Para ilustrarlo, la funcionaria asegura que más de 1 700 jóvenes
se habían acercado a buscar oficio al finalizar el onceno mes del
año, a partir de la labor desarrollada con ellos, lo que ha hecho
reducir la tasa de desempleo de la provincia a un 1,3%, una de las
más bajas del país.
Destaca la responsabilidad mostrada por el MICONS en la búsqueda
de soluciones y alternativas al déficit de fuerza laboral en el
gremio, lo que ha permitido tener ocupadas cerca del 90% de sus
plazas, según refiere Bárbaro Alfonso Arango, subdirector de
Recursos Humanos del Ministerio de la Construcción en el territorio.
Una experiencia decisiva ha sido la formación de constructores
dentro de las prisiones, los que luego pasan a formar parte de la
Tarea Confianza.
Otra vía crucial para resolver en parte el problema ha sido la
capacitación de jóvenes interesados en adquirir habilidades como
albañiles, plomeros, operarios y carpinteros, entre otras
especialidades, en el Centro Provincial de Superación Capacitación
Técnica del MICONS.
Constructores del Futuro
Yoandy Pacheco siempre quiso ser ingeniero o arquitecto. De
pequeño jugaba con sus amiguitos a construir casas y edificios. Tal
vez por esa razón optó por la especialidad de técnico de nivel medio
en Construcción Civil. Ya he puesto mis bloques y no lo hago muy
mal, expresa.
Fundado en 1977, el Centro de Superación ha ido adaptando su
perfil a los intereses del MICONS y a las necesidades del país,
refiere Manuel Antón Jiménez, director de la institución.
Existen varias modalidades de superación, cuya matrícula es
realizada en coordinación con el Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social, entre los desmovilizados de las FAR, jóvenes desvinculados
del trabajo u otro personal interesado, en el cual los alumnos
reciben los fundamentos básicos de la profesión y luego, mientras
laboran a pie de obra, son asesorados por los Maestros de la
Construcción, una categoría otorgada a personas de mucha experiencia
en la esfera, a quienes se remunera en correspondencia con la labor
que realizan.
Otra variante es el tránsito por este centro de la totalidad de
la matrícula de 3ro y 4to año del único politécnico de la
construcción con que cuenta la provincia, según refiere el director
de Constructores de Futuro, quien explica que aquí reciben las
asignaturas técnicas, las cuales ejercitan en la práctica a través
de la vinculación con las principales obras ejecutadas en el
territorio.
En la actualidad otros 100 jóvenes se forman en la filial de la
escuela radicada en Caibarién, con el objetivo de garantizar la
fuerza de trabajo para las obras ejecutadas en la Cayería norte de
Villa Clara.
Los pasos emprendidos en la Construcción, aunque susceptibles de
ser mejorados, debieran ser tenidos en cuenta por otras esferas como
la agricultura, en especial, en materia de acercamiento a los
politécnicos agropecuarios, donde está una de las canteras
fundamentales de su fuerza laboral en el futuro. |