"Bueno, pero insuficiente", "oportunidad perdida" y "las promesas
no se cumplen" fueron algunas de las reacciones de representantes de
organizaciones no gubernamentales en la Conferencia Internacional de
Seguimiento sobre Financiación para el Desarrollo en Doha.
Profundas divisiones sobre la puesta a punto de la arquitectura
financiera internacional, que casi descarrilaron las negociaciones,
quedaron disimuladas al acordar los gobiernos convocar a otra
conferencia de la ONU para abordar la actual crisis financiera y su
impacto sobre el desarrollo.
"El mundo necesita con urgencia decisiones efectivas y un
seguimiento, que sean inclusivos y decisivos", dijo Sylvia Borren,
del Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza (GCAP, por sus
siglas en inglés). "Lo decepcionante aquí es que no hay ningún plan
de rescate para los vulnerables del mundo, sino un enorme rescate
para los bancos y las instituciones financieras", apuntó.
La conferencia de Doha fue convocada por la ONU para evaluar los
avances desde la realizada en el 2002 en la oriental ciudad mexicana
de Monterrey, sobre los compromisos de los países ricos en materia
de asistencia al desarrollo, así como los acuerdos sobre alivio de
la deuda, el combate a la corrupción, y las asociaciones entre el
sector público y el privado.
"Hemos reafirmado los compromisos sobre la asistencia oficial al
desarrollo asumidos en Monterrey", dijo a la prensa de Doha la
ministra alemana de Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul.
Pero para varias ONGs y representantes de gobiernos del Tercer
Mundo fue manifiesta su decepción. La reunión "apenas giró en torno
de compromisos internacionales previos para atacar la pobreza
mundial", enfatizó Ariane Arpa, de la organización humanitaria Oxfam
International. "Incluso antes del azote de la crisis alimentaria,
climática y financiera, los compromisos existentes necesitaban
actualizarse con urgencia", sostuvo.
"La conferencia dejó de lado otros acuerdos internacionales
asumidos este año en Accra y Nueva York", según la organización de
promoción de la salud Action for Global Health.
"Esta conferencia fue una oportunidad para abordar las reglas de
un sistema que nos ha conducido a la peor crisis en décadas", dijo
Nuria Molina, de la organización Eurodad, en un comunicado de
prensa.
"Los 100 000 millones de dólares anuales de asistencia a los
países pobres se reduce entre 500 000 millones y 800 000 millones de
dólares de flujos ilícitos del Sur al Norte, la mayoría de los
cuales proceden de la evasión impositiva de empresas
multinacionales", agregó.
Pero algunos otros temas en los que Doha fue más allá de
Monterrey fueron el "trabajo decente" y los innovadores mecanismos
de financiamiento, entre los que figuran las remesas.
La inclusión del objetivo mundialmente aprobado de "pleno empleo
y trabajo decente para todos" fue aplaudida por la sociedad civil
como un "claro reconocimiento de su centralidad para las estrategias
de desarrollo y la labor invisible realizada principalmente por las
mujeres", según su declaración.