Por primera vez este año el Festival Internacional del Nuevo Cine
Latinoamericano llegará a los 14 municipios de la provincia cubana
de Matanzas, fidedigna muestra del alcance de la cultura y la
intención de que cada vez se acerque a mayor cantidad de receptores.
Matanzas, primera subsede que en el país tuvo el prestigioso
evento, llevará filmes de la región a las comunidades más
intrincadas, desde Calimete hasta la Ciénaga de Zapata, desde Los
Arabos hasta Martí, por mencionar a los más alejados de la ciudad
cabecera.
En la urbe de ríos y puentes, hasta el 10 de diciembre, el
Festival tendrá los cines Atenas, Arco Iris y Misha pendientes de
estrenos, retrospectivas y de las películas que optan por el Premio
Vigía, único que otorga el evento fuera de la capital cubana.
Especialistas del Centro provincial de cine explicaron que las
salas cinematográficas cuentan con equipamiento de alta tecnología,
y gracias a los programas de beneficio social que impulsa Cuba, en
los territorios donde no exista el cine, las salas de vídeo
ofrecerán las películas en ese formato.
Ni siquiera, hace unos años, los habitantes de asentamientos
poblacionales como Cayo Ramona, Sumidero, Máximo Gómez, Guareiras o
Manguito, pensaron que tendrían acceso a un festival internacional
de cine como el que se desarrolla en la Isla.
Por sus mentes, tan acostumbradas al trabajo con la tierra, no
pasó que disfrutarían de la más reciente producción de películas de
reconocidos realizadores, al igual que el más auténtico habitante de
cualquier sitio citadino, en estos días de encuentro con el séptimo
arte.
Los estudiantes, tanto cubanos como extranjeros, de la
universidad Camilo Cienfuegos, también podrán distinguir los valores
de la filmografía latinoamericana.
Y lo mejor, ya preparan en el territorio iniciativas que
materializarán en el próximo año para celebrar, también junto a la
comunidad, el XX aniversario de los Premios Vigía