Cooperativas de campesinos de Ciego de Ávila impulsan la siembra de
50 caballerías de tabaco para ayudar a resarcir los daños
meteorológicos de esa rama en el occidente cubano.
El inicio de la campaña tabacalera requirió de esfuerzos por encima
de lo esperado, debido a que las abundantes lluvias de los huracanes
Gustav, Ike y Paloma afectaron severamente los semilleros y atrasaron
el alistamiento de las tierras.
Los vegueros integrados a la Asociación Nacional de Agricultores
Pequeños tienen la responsabilidad de garantizar el ciento por ciento
del acopio provincial de la aromática planta.
El compromiso es superar en esta cosecha los resultados de la
anterior, cuando los rendimientos rondaron los 260 quintales por
caballería en el llamado "tabaco de sol en palo".
Una parte de la superficie para fomentar será "tapada" y recibirá
cultivos especiales con el objetivo de recolectar hojas para capas
aptas para su comercialización en el exterior.
Estos labriegos no descuidan la limpieza de los campos y el trabajo
fitosanitario, además de la reparación de los aposentos para el secado
y cura de las hojas, a fin de cumplir el plan de entrega de unos 15
mil quintales.
Los agricultores del municipio de Florencia tienen el mayor reto en
la siembra —35 caballerías—, para la cual conjugan la experiencia en
el cultivo, la fertilidad de los suelos y el uso de la maquinaria y la
tracción animal.