Al hacer uso de la palabra, José Luis Di Fabio, funcionario de la
Organización Panamericana de la Salud, agradeció expresamente a
Fidel las acciones de Cuba en apoyo a la salud de otros países.
"Sabemos —recalcó— que esta voluntad política de humanismo y
solidaridad lleva un nombre".
La ocasión fue propicia para que el trabajo del Centro para el
Control Estatal de la Calidad de los Medicamentos de nuestro país (CEDMED),
fuera reconocido y certificado por instituciones nacionales y
extranjeras.
En los minutos finales del acto, José Ramón Balaguer Cabrera,
miembro del Buró Político y ministro de Salud Pública, felicitó a
todo el personal que trabaja por llevar al mundo una asistencia
médica equitativa y rememoró a Carlos J. Finlay en el aniversario de
su natalicio.
Al referirse a la planta de vacunas cuya apertura presidió
minutos después, el titular opinó que el hecho reflejaba la voluntad
de poner los recursos de un país pobre y bloqueado al servicio de
hermanos necesitados, cuyos problemas el imperio ignora con la misma
indolencia con que un día arrebató sus riquezas.
Asistieron al acto Concepción Campa, miembro del Buró Político y
directora general del Instituto Finlay, y José Miyar Barruecos,
secretario del Consejo de Estado.