Cuba destinó 5,2 millones de dosis de vacunas antimeningocóccicas
para los países de África, como muestra de ayuda desinteresada y
solidaria con las personas que sufren meningitis, dolencia causante
de alta mortalidad en ese continente.
Concepción Campa, miembro del Buró Político del Partido Comunista
de Cuba, explicó que para incrementar las acciones de cooperación
con las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud, y
contribuir a prevención y erradicación de la enfermedad, la Isla
inauguró hoy una moderna planta.
Significó que la obra tiene capacidad para producir 100 millones
de dosis de componentes activos de diversas vacunas.
La también directora del Instituto Finlay, perteneciente al Polo
Científico de la capital cubana, añadió que esta es una manera de
elevar la calidad de vida de esas personas, las cuales no cuentan
con recursos financieros, ni médicos para combatir el padecimiento.
Campa anunció que en los próximos meses otras obras de la
biotecnología cubana se pondrán al servicio de la salud de los
cubanos y de diversos pueblos del mundo.
Las instalaciones estarán destinadas a producir inyectables,
vacunas y monoclonales contra el cáncer, biopreparados y equipos
para sistema de diagnóstico y biosensores, entre otros medios, acotó
la funcionaria.
Por su parte, José Ramón Balaguer, miembro del Buró Político y
ministro de Salud Pública, destacó el trabajo de atención primaria
que realizan los colaboradores internacionalistas cubanos en las
comunidades africanas para disminuir la mortalidad.
El nuevo centro de la salud, inaugurado en este Día de la
Medicina Latinoamericana, permitirá elaborar inmunógenos
antimeningocóccicos y la vacuna contra la fiebre tifoidea.
En un futuro, aportará la multivalente contra los neumococos.