Asistió Presidente Raúl Castro ceremonia de beatificación

El Presidente cubano Raúl Castro Ruz, asistió este sábado en la ciudad de Camagüey, Patrimonio Cultural de la Humanidad, a la ceremonia de beatificación del fraile juanino José Olallo, primera que se realiza en la nación caribeña.

Participa el General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba en la ceremonia de Beatificación de Fray José Olallo Valdés, Hermano Hospitalario de la Orden de San Juan de Dios, realizada en la ciudad de Camagüey, a su lado Caridad Diego , jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad de La Habana , Esteban Lazo, vicepresidente del Consejo de Estado. Foto: AINLa misa se realizó en la Plaza de la Libertad, ante la Iglesia de La Caridad, y contó además con la presencia de Esteban Lazo, vicepresidente del Consejo de Estado, y autoridades del gobierno y del Partido Comunista de Cuba, en la provincia y la localidad.

Monseñor Juan García Rodríguez, Arzobispo de Camagüey, presentó a Obispos y representaciones de las diócesis de Cuba y de otros países, y a continuación el Diácono Miguel Ángel Ortiz, entregó al Presidente Raúl Castro una Biblia políglota.

El Cardenal José Saraiva, Prefecto emérito de la Congregación para la Causa de los Santos, y representante del Papa Benedicto XVI, dio lectura a la Carta Apostólica donde se declara al nuevo Beato.

Foto: AINSeguidamente el postulador de la causa del Padre Olallo, sacerdote Félix Lizaso, hermano de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios presentó una reseña de la vida y obra del Beato.

Tras develarse una gigantesca imagen del Padre Olallo, sus restos se llevaron en procesión hasta el altar.

Finalizando la ceremonia William Martin Forkan, Fray Donatus, Superior General de la Orden Hospitalaria Hermanos de San Juan de Dios, dedicó palabras de agradecimiento a las autoridades cubanas y se refirió a la vida consagrada del Beato.

José Olallo Valdés (1820-1889) fue un humilde joven cubano que integrado a la Orden de San Juan de Dios, consagró su vida al cuidado de enfermos y pobres, y renunció al abandono de su labor cuando el gobierno colonial español en la Isla, en la segunda mitad del siglo XIX, prohibió la presencia de las órdenes religiosas.

Olallo fue también, quien lavó con su pañuelo el cuerpo manchado de sangre y fango del prócer independentista cubano Mayor General Ignacio Agramonte, cuando su cadáver, vejado por el enemigo, fue lanzado en la plaza, delante del Hospital San Juan de Dios de Puerto Príncipe, hoy Camagüey. (AIN)

 

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