Nueva Delhi, 30 de noviembre (PL).— Bajo fuertes críticas por una
ola de atentados este año, el ministro del Interior de la India,
Shivraj Patil, renunció hoy al puesto a raíz de los ataques
terroristas en Mumbai, los peores en la historia del país.
La portavoz del Partido del Congreso (CP), Jayanti Natarajan,
confirmó que Patil asumió la responsabilidad moral de lo acontecido
y presentó su carta de renuncia al primer ministro Manmohan Singh.
El actual titular de Finanzas, P. Chidambaram, se encargará ahora
de la cartera del Interior y su ministerio quedará bajo las órdenes
directas del primer ministro Singh, informó el telediario Times
Now.
La fuente obtuvo la información a partir de trascendidos de una
reunión del Comité Ejecutivo del CP, en la cual hubo unanimidad en
que el rostro político del gobierno solo puede salvarse con un
drástico cambio.
La edición digital del diario The Times of India señala
que, además, crecen las presiones desde la oposición para que
dimitan también el ministro jefe del estado de Maharashtra, Vilasrao
Deshmukh, un político del CP, y el consejero de Seguridad Nacional,
M.K. Narayanan.
La vocera Natarajan admitió que lo sucedido en Mumbai "fue un
horror y el gobierno lo está tomando muy, muy en serio. Fue un
ataque atroz contra la soberanía de la India, y lo más importante es
proteger al país y sus ciudadanos".
Por otro lado, aunque la cifra todavía no es definitiva, el saldo
de los asaltos terroristas en Mumbai asciende a 195 muertos, de
ellos 22 extranjeros incluidos un mexicano, y más de 300 heridos.
Trascendió que Estados Unidos envió a la India un equipo de su
Buró Federal de Investigaciones, al igual que Israel para ayudar en
las pesquisas, en tanto Malasia también ofreció asistencia en ese
aspecto.
El centro hebreo de Mumbai, conocido como Nariman House, fue uno
de los blancos de los asaltantes y en él murieron cinco israelíes,
entre ellos un rabino.
Esa edificación donde residían extranjeros y albergaba una
sinagoga corre peligro de derrumbe, dijeron medios locales.
La reconstrucción del Hotel Taj Mahal, de 565 habitaciones y 105
años de existencia, demorará un año a un costo, según los
propietarios, de casi mil millones de dólares.
Esa instalación fue la que más daño sufrió en los ataques y en
los enfrentamientos entre los comandos indios y los terroristas.