Doha, 30 de noviembre (PL).— Cuba consideró hoy imperativo que la
ONU asuma el liderazgo en las negociaciones para crear una nueva
arquitectura financiera internacional, a fin de que se vean
representadas por igual todas las naciones del mundo.
"Apoyamos la celebración de una Cumbre en el marco de esa
organización (las Naciones Unidas) donde todas las voces estén
representadas y sean escuchadas por igual", subrayó la ministra
cubana de Finanzas y Precios, Georgina Barreiro.
La titular antillana intervino en el debate general de la
Conferencia Internacional sobre Financiamiento al Desarrollo, que
sesiona en Doha, para dar seguimiento a la implementación del
llamado Consenso de Monterrey, logrado en la ciudad mexicana
homónima en 2002.
Indicó que la comunidad mundial "tiene la responsabilidad y la
oportunidad histórica de refundar el sistema financiero
internacional sobre bases realmente democráticas".
Para ello, prosiguió, se necesita asegurar la transparencia de
los métodos de trabajo y la participación justa, universal y
equitativa de todos los miembros de la ONU en su sistema de toma de
decisiones.
"Esa reforma no debe ni puede ser realizada por un club selecto
de países ricos, con un formato restrictivo y excluyente",
puntualizó Barreiro, quien encabeza la delegación de su país al
evento.
Opinó que en la actual coyuntura, la ONU debe constituirse en el
principal defensor y promotor de la realización del derecho de los
pueblos al desarrollo y de la lucha contra la inequidad.
También debe velar por impedir "el derroche desproporcionado que
promueven y practican unos pocos países, en detrimento del bienestar
de la inmensa mayoría de la población mundial".
Barreiro lamentó que continúen postergadas "soluciones realistas
y sostenibles" propuestas en Monterrey para dar cumplimiento a los
Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En ese sentido, deploró también la falta de voluntad política de
los países desarrollados, la cual identificó como principal razón
por la que "después de siete años, lejos de avanzar, se retrocede".
Cuba, concluyó la ministra, continúa ofreciendo al mundo una
alternativa de desarrollo viable, pese a sus enormes limitaciones
causadas por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto
hace casi 50 años por Estados Unidos.