.— Más de 40 personas murieron
asesinados en un día en México, la mayoría en el norteño estado de
Chihuahua, pese al anuncio de presencia militar para contrarrestar
la violencia en esa región, confirmaron hoy fuentes oficiales.
Según datos de la policía, anoche, un grupo armado acribilló a
ocho personas en un restaurante de Ciudad Juárez, otras 14 fueron
ultimadas en esa localidad fronteriza con Estados Unidos, y una más
en el municipio de Delicias, todos en esa demarcación.
Los asesinos que irrumpieron en el restaurante, portaban rifles
de asalto, indican pesquisas preliminares de la Subprocuraduría de
Justicia estatal.
La autoridades presumen que los homicidios están relacionados con
una guerra por el control del territorio entre el cartel de Sinaloa,
encabezado por Joaquín El Chapo Guzmán, y el de Juárez, liderado por
Vicente Carrillo Fuentes, en ese estado.
Reportes oficiales indican que en Juárez suman 184 ejecuciones
sólo en noviembre, y mil 441 en lo que va de 2008.
En tanto, en Guerrero, al suroeste de esta capital, fueron
ejecutados ayer el coordinador de la Policía Investigadora
Ministerial y cinco personas más, entre ellas una mujer.
Asimismo, otras 13 más, siete en Baja California, entre ellas el
ex policía municipal de Tijuana Alan Bernal; dos en Zacatecas, dos
en Sonora; uno en el estado de México, uno en Nuevo León, forman
parte del saldo de la narcoviolencia.
Ayer viernes, el presidente de México, Felipe Calderón, durante
la XXV Sesión del Consejo Nacional de Seguridad, reconoció como el
principal problema del país a la inseguridad ciudadana.
El gobernante instó a priorizar la lucha contra la violencia,
generada fundamentalmente por el narcotráfico, la corrupción y la
impunidad.