A poco más de dos meses del paso de los huracanes Ike y Gustav,
más de 231 centros educacionales de los 567 averiados en la
provincia pinareña fueron recuperados y reportan normales
condiciones constructivas.
Si bien desde el inicio de la fase recuperativa el proceso
docente transcurre para todos los estudiantes con iniciativas como
aulas en hogares, entre otras, el avance de la reedificación de más
del 40 por ciento de esas escuelas asegura mejores condiciones para
el desarrollo exitoso del curso.
Actualmente solo 18 mil de una matrícula general de casi 156 mil
asisten a variantes dentro de su propia institución o en las 154
casas de familia habilitadas para acoger educandos ante la
imposibilidad de utilizar los recintos dañados.
Otras 430 escuelas de la provincia fueron techadas, en tanto
esperan diversas acciones de remozamiento a fin de recibir alumnos,
tras la devastación sufrida a causa de los meteoros, catalogados por
expertos de conjunto como los mayores desastres naturales ocurridos
en Cuba.
Ángel López Mirabal, director provincial de Educación, anunció el
proyecto de concluir para el 31 de diciembre 51 escuelas evaluadas
como derrumbe total, a partir de los recursos recibidos y su uso
racional, sin descuidar la calidad.
Los educadores vueltabajeros y la familia de los estudiantes,
agregó, agradecen, también a la hermana República Bolivariana de
Venezuela el apoyo solidario con una brigada de 98 hombres que
laboró en la reparación de 26 centros en los municipios más
perjudicados.
En el sector educacional de Pinar del Río se dañaron junto a los
centros citados -la mayoría del nivel primario- 46 círculos
infantiles, cuatro centros provinciales, cinco sedes municipales
pertenecientes a la Educación Superior y la Facultad de Montaña de
la Universidad Hermanos Saíz.