El costo de la importación de alimentos asciende cada año a
cifras millonarias y recibe un tratamiento prioritario, informó
Marino Murillo Jorge, ministro de Comercio Interior, al referirse a
los esfuerzos del Estado para evitar que la crisis mundial de
alimentos afecte a la familia cubana.
Murillo exhortó, en la III Convención de la Federación de
Asociaciones Culinarias de la República de Cuba (FACRC), a trabajar
por una mayor calidad en los servicios y en la elaboración de
comestibles, como respaldo a la voluntad del país de mejorar la
alimentación de nuestro pueblo.
Los debates del evento, que cuenta con un total de 132 delegados
de todas las provincias, están centrados en la superación
profesional, el desarrollo de la cocina en Cuba y los resultados de
las colaboraciones con otros programas, entre los que sobresalen la
preparación de la merienda escolar, el apoyo a los hospitales y la
asesoría a los centros de la Operación Milagro.
Eddy Fernández Monte, presidente de la FACRC, explicó que el
mayor reto de los culinarios radica en mostrar opciones para el uso
adecuado de los alimentos disponibles, en respuesta a la etapa
recuperativa que vive la nación después del paso de los huracanes.
En el encuentro, que culmina hoy en el capitalino Palacio de las
Convenciones, se realiza un balance del trabajo de la organización
durante el último quinquenio y será elegida una nueva dirección.