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El presidente de la Federación Rusa, Dmitri Medvedev, concluyó hoy
una fructífera visita a Brasil en la que se firmaron acuerdos
bilaterales en las áreas consular, tecnológica y defensiva.
Entre los textos destacan el que libera de visas a brasileños y
rusos, la asociación en el sector aeroespacial con proyectos de
lanzamientos y el desarrollo de cooperación en equipos militares
como helicópteros MI-35-M.
Después de las conversaciones oficiales entre Medvedev y el
presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y la firma de los
convenios, ambos mandatarios se felicitaron por el éxito del
encuentro.
Lula recordó que además de ser Rusia el mayor importador de
carnes brasileñas, ambos países acordaron aumentar el intercambio en
productos de mayor valor agregado vinculados al Programa de
Aceleración de Crecimiento.
Rusia podrá suministrar equipos para las nuevas hidroeléctricas y
en la construcción de ferrocarriles y otras obras de infraestructura
que se acometen en ese grandioso proyecto inversionista, apuntó
Lula.
Añadió que también se acordó fortalecer el grupo formado por los
principales países emergentes (Brasil, Rusia, la India y China,
conocidos como BRICH) para solucionar problemas ocasionados por la
crisis financiera internacional.
Por su parte, Medvedev resaltó que Brasil es el principal socio
comercial de Rusia en América Latina y aseguró que el comercio
bilateral continuará creciendo por encima de los seis mil millones
de dólares.
Una declaración conjunta firmada por ambos presidentes indica que
esta visita confirma la determinación común de profundizar la
asociación estratégica bilateral iniciada en 2002.
También reafirma la convergencia de posiciones de ambos países a
favor de un sistema internacional más democrático, que tome
plenamente en cuenta los intereses legítimos de los nuevos centros
de influencia económica y política.
Asimismo, coincidieron en la necesidad de consolidar el
multilateralismo, el papel central y coordinador de las Naciones
Unidas y en fortalecer y reformar esa organización para ajustarla a
las demandas contemporáneas.
Acordaron, además, desarrollar el potencial para la cooperación
en el sector energético aprovechando los recursos naturales y Brasil
subrayó su interés de compartir con Rusia experiencias en la
producción de biocombustibles.
Concertaron seguir desarrollando la cooperación deportiva y
cultural, en lo cual Lula hizo especial mención a la escuela del
Teatro Bolshoi en Joinville (Santa Catarina) y Medvedev destacó el
éxito de las escuelas de fútbol brasileño en Rusia.
Medvedev cerró de esa forma un viaje de dos días a Brasil para
seguir hacia Venezuela.