.— El presidente de Bolivia, Evo
Morales, señaló hoy en esta capital que los pueblos del mundo deben
identificar claramente al sistema capitalista como el principal
enemigo de la Humanidad.
En el capitalismo no hay ser humano sino consumidores, no hay
madre tierra sino materias primas, y existen grandes asimetrías de
familias, países y continentes, indicó el gobernante.
Al intervenir en la III Cumbre extraordinaria de la Alternativa
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), con sede en
el Palacio de Miraflores, Morales enfatizó que la muerte tiene un
buen socio en el referido sistema.
Quienes creemos en la vida no tenemos otro camino que escoger el
trabajo conjunto y la complementariedad con el objetivo de
beneficiar a todos, puntualizó.
Ahora, agregó, estamos en otros tiempos en América Latina y vemos
a la mayoría de los presidentes debatiendo con sus pueblos para
encontrar soluciones ante la crisis financiera, alimentaria,
energética y ecológica que ataca al mundo.
En ese sentido, precisó que la crisis ecológica superará a la
económica pues al capitalismo no le importa salvar la naturaleza que
es salvar a la Humanidad.
Ejemplificó que el dinero asignado por Estados Unidos y los
países de Europa a los banqueros para rescatar entidades quebradas
es 300 veces más que la cifra dedicada a combatir el cambio
climático.
Los servicios básicos, entre ellos el acceso al agua potable, la
alimentación y la vivienda, tienen que ser derechos humanos
verdaderos y no estar privatizados, señaló el mandatario.
También llamó a sustituir instituciones internacionales como el
Fondo Monetario Internacional y realizar una profunda reforma a la
Organización Mundial de Comercio.
La mencionada asamblea cuenta con la presencia de los presidentes
de Venezuela, Hugo Chávez, de Honduras, Manuel Zelaya y de
Nicaragua, Daniel Ortega, el primer ministro de Dominica, Roosevelt
Skerrit, y el vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba
Ricardo Cabrisas.
Como invitado especial en la reunión, convocada por Chávez, se
encuentra el mandatario de Ecuador, Rafael Correa.