"Si siempre deseó viajar a la luna, ahora
Celestis lo lleva aunque, desgraciadamente, solo es posible si ya ha
fallecido".
Mientras el planeta sufre tan convulsa situación,
hay quienes hacen caso omiso a las penurias de millones de seres
humanos, y, en lugar de pensar cómo trabajar en pos del mejoramiento
de la vida sobre la tierra, ofrecen por alternativa la evasión y la
muerte para alcanzar una supuesta satisfacción espiritual.
Buscar la eternidad tan lejos¼
y después de muerto. Solo a un lunático se le suben semejantes
musarañas a la cabeza. Para ellos, la compañía californiana Celestis
"anuncia que enviará a la luna restos humanos incinerados a partir
del 2009".
"Por solo 9 995 dólares", los estadounidenses
conseguirán que un gramo de sus cenizas, contenidas en una cápsula
previamente verificada por sus familiares, alunice para concederles
la eterna paz de los sepulcros.
También habrá una oferta de 29 985 dólares (14
gramos de restos mortales incinerados), para quienes quieran volar
en pareja. Los precios incluyen la inscripción del nombre del
difunto en una placa conmemorativa, en tanto los familiares podrán
presenciar el lanzamiento del cohete portador.
La tercera opción ofrece, por 37 500 dólares, la
oportunidad de en lugar de dirigirse a la luna, permanecer en órbita
alrededor de la tierra, algo posible en el 2011, cuando concluya la
fabricación de una nave para ese programa.
Charles Chafer, presidente y fundador de Celestis,
firmó un contrato con las empresas espaciales estadounidenses
Odyssey Moon Limited y Astrobotic Technology, planificadoras de
futuros viajes privados a la luna. El directivo afirmó que uno de
esos ingenios espaciales podría llevar hasta 5 000 cápsulas.
Por transportar esa cantidad de envases, con un
gramo de cenizas cada uno, Celestis recogería 49 millones 975 000
dólares en solo una incursión. ¿Cuántas toneladas de alimentos
podrían adquirirse con tan astronómica cifra?