HOLGUÍN, 24 de noviembre.— La producción local de materiales
constructivos es una contribución desde la base al esfuerzo
recuperativo de las afectaciones generadas en las viviendas de esta
oriental provincia por el paso del huracán Ike.
Con expresiones ya palpables en municipios como Gibara, al norte
del territorio y uno de los cuatro más golpeados por el evento
climático del siete de septiembre, este aporte permitirá acelerar el
ritmo restaurador.
En Gibara la fuerza de los vientos y sobre todo el golpe causado
por las penetraciones del mar, que alcanzaron hasta medio kilómetro
tierra adentro en algunos puntos costeros, dañaron de forma total o
parcial a 15 997 viviendas.
Allí lideran el empeño emprendido de producción de materiales
constructivos, la MicroServi del Instituto de la Vivienda y la
empresa Constructora del Poder Popular, con resultados apreciables
en la fabricación de bloques para levante de paredes exteriores e
interiores, ladrillos de barro, mosaicos y otros renglones
demandados.
Actualmente la Constructora del Poder Popular, por ejemplo, logra
unos 250 bloques por jornada de trabajo, pero con el incremento de
máquinas y moldes previstos en breve lograrán 1 000.
El año venidero esperan alcanzar el medio millón de unidades,
suficientes para erigir unas 500 viviendas
En visita a esos lugares hace apenas dos días, José Ramón Machado
Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y
Ministros, afirmó que agrada encontrar soluciones de este tipo para
incrementar el ritmo de reparaciones de las viviendas dañadas.
Machado también ponderó el empleo de subproductos de otros
procesos productivos, como el material estéril residual de los
áridos obtenidos en el molino de La Candelaria, para la elaboración
de bloques.
Los municipios de Antilla, Báguano, Sagua de Tánamo, Banes y
Holguín son los más destacados en este esfuerzo. (AIN)