Como parte del plan nacional para perfeccionar la composición de
los campos de caña, en los últimos tiempos se cultivan unas 15
variedades cualitativamente superiores, una de ellas obtenida en la
provincia de Pinar del Río.
La Cuba-86-12 es resultado de estudios realizados en el
territorio más occidental, ante los requerimientos de la
agroindustria, en tanto comenzó a introducirse en 1998 en campos
pinareños a manera de prueba.
Su extensión a la mayor parte de las provincias cultivadoras de
la gramínea respondió a características como su altura, vigor y
elevados rendimientos agrícolas, además de ser resistentes al cuadro
fitopatológico tropical, fundamentalmente al virus mosaico de la
caña.
Puede desarrollarse en diversos tipos de suelos, incluidos los
ferralíticos, donde otras semillas no ofrecen resultados
satisfactorios debido a la abundancia de rocas.
Muy cotizada por sus resultados, la Cuba 86-12 forma parte
significativa de las plantaciones de Pinar del Río, Cienfuegos,
Matanzas, Villa Clara, Ciego de Ávila, Guantánamo, Granma y Holguín,
principalmente.
Ello deberá elevar los registros productivos, de conjunto con
métodos más apropiados de atenciones a las tierras, en las áreas
dedicadas a la caña, tras la reestructuración del sector (el 61 por
ciento del total de los terrenos de ese ministerio), ya que el resto
corresponden a renglones agropecuarios.