Las graves violaciones registradas en la adquisición y
renegociaciones de la deuda externa de Ecuador denotan hoy la
urgencia de una reforma del sistema financiero internacional, afirmó
el presidente Rafael Correa.
No habrá solución integral al problema de la deuda externa
mientras no se reforme la arquitectura financiera internacional
resaltó el mandatario tras recibir aquí el informe de la Comisión
que realizó una auditoría a varios tramos del débito ecuatoriano.
Puntualizó que este documento marca una pauta importante para lo
que el país tendrá y deberá decir al respecto y adelantó que el
gobierno buscará no pagar la deuda externa por ilegítima, corrupta e
ilegal.
El mandatario destacó que la actual crisis financiera mundial es
consecuencia de manejos oscuros y una atroz política neoliberal, que
llevó a la miseria a millones de personas de naciones del tercer
mundo.
Unas de las contribuciones de Ecuador para redefinir el criterio
sustentable del servicio del débito es promover la reconstrucción de
las estructuras económicas internacionales, aseveró.
Para el jefe de Estado, la contribución del gobierno de Ecuador
para conseguir este objetivo comienza por determinar que la deuda
externa es ilegítima y promover en las Naciones Unidas la creación
de un Tribunal Internacional de Arbitraje de Deuda Soberana.
Al referirse al informe sobre tramos de los compromisos asumidos
por anteriores gobiernos entre 1976 y el 2006, aseveró que refleja
los intereses mezquinos de ex funcionarios nacionales y de la banca
internacional, en pos de empobrecer a esta nación.
En los últimos 30 años las sucesivas administraciones renunciaron
a su soberanía en la renegociación del débito y sus empleados de
turno se sometieron a los intereses de los prestadores y agentes
mundiales, señaló.
Por ello, recalcó que las anormalidades e irregularidades
ocurridas en la renegociación de débitos son responsabilidad de los
prestamistas y ex funcionarios ecuatorianos.
Correa criticó la sumisa posición de ex representantes nacionales
que propiciaron que los compromisos públicos crecieran 18 veces
entre 1976 y 1987 y el privado 24 veces.
Condenó igualmente que en diciembre de 1992, la administración de
turno renunciara al derecho de prescripción del débito comercial, lo
cual significó que el país siga dependiente de la banca
internacional.
Tras agradecer el trabajo inédito de la Comisión, el gobernante
indicó que el informe es contundente y le permitirá tomar decisiones
en el futuro.
Finalmente, dijo que el saqueo y la corrupción terminaron en
enero de 2007 y se buscará sancionar la falsedad, el entreguismo y
el espíritu de sumisión.