Es
una maravilla que aproximadamente 995 niños de cada 1 000 nacidos en
este país celebren su primer año de vida, ponderó Augusto Sola,
presidente de la Sociedad Iberoamericana de Neonatología (SIBEN).
También catalogó a Cuba como referente en la atención sanitaria al
infante y elogió los adelantos reportados en el cuidado neonatal.
El neonatólogo registró su deseo de aumentar la interacción y
cooperación entre los cubanos dedicados a la atención del recién
nacido y SIBEN. Según sus consideraciones, en la región se puede
aprender mucho de Cuba respecto al trabajo de prevención y al logro
de índices mínimos de mortalidad infantil.
Las experiencias de Sola en anteriores eventos cubanos de
pediatría le permitieron considerar de afortunada la elección de
nuestro país como sede, en el 2010, del VII congreso de SIBEN, en el
cual participarán tanto delegados de la región, como invitados de
Estados Unidos y Europa, facilitando así el intercambio entre
profesionales de diversas latitudes.
Las declaraciones del directivo fueron emitidas a Granma
durante el vigésimo sexto congreso nacional de pediatría, clausurado
ayer en la capital con la entrega de los premios Aballí a
especialistas destacados por sus labores investigativas.
Además, sobre la doctora Martha Longchong recayó el premio Lianne
Borbolla, creado este año para resaltar la obra de una mujer
pediatra con resultados relevantes en docencia, asistencia e
investigación.