Entre los factores que han aupado el arribo del 99% de los niños
cubanos a la edad preescolar, figura la labor sistemática de los 3
000 pediatras y 600 neonatólogos con que cuenta el país, según datos
ofrecidos por Fernando Domínguez Dieppa, presidente de la Sociedad
Cubana de Pediatría y organizador del XXVI Congreso Nacional de esta
especialidad, inaugurado ayer en Ciudad de La Habana.
Enfermedades congénitas y malignas son los principales
impedimentos que padece el mínimo restante de los infantes para
llegar a los cinco años, por ello los especialistas del sector se
concentran cada día más en labores preventivas.
Seguir disminuyendo, o al menos mantener, el bajísimo índice de
mortalidad infantil, de 5,3 por cada mil nacidos vivos registrado el
pasado año, es otro de los objetivos de los médicos de la infancia
en Cuba, abocados por estos días a profundizar en su dominio de las
posibles afecciones y tratamientos del paciente neonato y
pediátrico.
En la apertura del Congreso, los participantes enviaron un saludo
al compañero Fidel, catalogado por los miembros de la Sociedad
Cubana de Pediatría como su presidente histórico.