Ese "rompimiento de la regulación inmune" es lo que posibilita
que una enfermedad como el lupus eritematoso sistémico sea capaz de
agredir literalmente a múltiples órganos y células del organismo, o
que la diabetes mellitus tipo 1 pueda destruir las células del
páncreas encargadas de producir la insulina.
Hasta el momento suman 80 las afecciones clasificadas como
autoinmunes, con la característica de que son enfermedades crónicas
no transmisibles, en las que intervienen, en alguna medida, factores
genéticos y ambientales.
A las dolencias citadas, podemos agregar otras bien conocidas
como la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple, la psoriasis y
el vitiligo.
El doctor Enrique Montero Casimiro, jefe del Departamento de
Inmunoterapia Experimental del Centro de Inmunología Molecular (CIM),
indicó que esa institución, conjuntamente con las investigaciones
que realizan sobre el cáncer, trabaja también en el desarrollo de
terapias para las enfermedades autoinmunes: artritis reumatoide,
psoriasis y esclerosis múltiple.
En cuanto a la artritis reumatoide, la más avanzada en esos
estudios, se encuentra en ensayo clínico exploratorio un fármaco
(anticuerpo monoclonal) obtenido por técnicas biotecnológicas para
el tratamiento de esa enfermedad, patentado en Estados Unidos, Japón
y otros países.
Hasta el presente se registran resultados alentadores en el
control de esa afección, caracterizada por inflamación articular,
dolores e incapacidad funcional. Los pacientes en estudio, incluidos
en el ensayo clínico por no manifestar alivio con los tratamientos
convencionales, han presentado mejorías a mediano y largo plazos.
No obstante, subrayó el doctor Montero, las investigaciones se
extenderán aún por un periodo de unos cinco años, antes de su
posible aprobación como un nuevo fármaco.