.— Oxfam International instó
hoy al G-20 a ejecutar un plan de combate a la pobreza, pues quienes
viven en esa condición serán golpeados con dureza por la crisis
financiera.
Esa organización no gubernamental (ONG) trasmitió tal temor, en
ocasión de la cumbre de ese bloque de las siete naciones más
industrializadas y las emergentes, que se iniciará el próximo sábado
en Washington.
Oxfam expresó su preocupación de que los participantes en esa
cita se vean tentados a recortar la ayuda internacional, lo cual
sería, a su juicio, una respuesta miope.
Los pobres tuvieron poco que ver con la creación de la crisis,
pero son los que cargarán con la peor parte, advirtió la ONG.
Recordó que el incremento en los precios de los granos representó
un costo de 324 mil millones de dólares para esas naciones en 2007,
más del triple de lo que reciben en asistencia, comentó.
También argumentó que el monto de la ayuda exterior por los
países ricos es ínfima, comparada con los cerca de tres billones de
dólares que Estados Unidos y la Unión Europea movilizaron para
rescatar a sus bancos.
Esta cifra es 30 veces superior a la que otorgan a las naciones
pobres, precisó Oxfam Internacional.
La ORGANIZACIÓN difundió hoy un informe bajo el título de ¿Si no
ahora, cuándo? en el que pide que los líderes del mundo que se
reunirán en Washington elaboren un nuevo sistema de regulación
internacional para evitar más crisis en el futuro.