.— Más de cinco mil
indígenas colombianos continuaron hoy una marcha de protesta hacia
esta capital para reclamar ante el gobierno y el Congreso la entrega
de tierras y el respeto a sus derechos.
Los caminantes, pasaron la noche en Ibagué, capital del
departamento de Tolima, a medio camino entre Cali, donde comenzó la
marcha, y esta capital.
En Ibagué se produjeron algunos enfrentamientos entre los
aborígenes y fuerzas de la policía que intentaron impedirle la
entrada a la ciudad, pero finalmente los manifestantes consiguieron
llegar hasta el centro de la capital departamental.
La prohibición había sido ordenada por el presidente Alvaro
Uribe, quien pidió a las indígenas que siguieran de largo, pues a su
juicio las autoridades locales no podían darle la atención
requerida.
Según el mandatario esto se debía a que Ibagué se encuentra en
emergencia, por tener que albergar a unos 500 campesinos procedentes
de las faldas del volcán Machín, que entró en inusual actividad el
domingo último.
Pero los líderes de las comunidades indígenas rechazaron la
imposición y decidieron finalmente pernoctar en Ibagué tal como
tenían previsto desde el inicio de la protesta.
Los manifestantes exigen la entrega de tierras y la derogación de
leyes que afectan al sector rural, incluido el Tratado de Libre
Comercio con Estados Unidos.
También reclaman el respeto a los derechos humanos y a la
integridad física de sus representantes, pues según cifras de la
Organización Nacional de Indígenas, ONIC, en este año han sido
asesinados casi 70 miembros de sus comunidades, la mayoría a manos
de la fuerza pública.
Según los organizadores de la marcha, se prevé que durante el
trayecto se le sumen más indígenas hasta totalizar más de 40 mil
personas que deberán arribar a Bogotá a mediados de la próxima
semana.
Este jueves prevén recorrer unos 20 kilómetros hasta el municipio
de Chicoral, donde realizarán un ritual por la madre tierra.