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Un soldado de Estados Unidos y dos de Gran Bretaña murieron durante
sendos ataques dinamiteros perpetrados contra caravanas militares en
las provincias sureñas afganas de Nangarhar y Helmand, comunicaron
hoy fuentes oficiales.
En el primer atentado un hombre detonó esta mañana su automóvil
cargado de explosivos cuando el convoy del Pentágono cruzaba junto a
un mercado de frutas y vegetales en el distrito de Bati Kot,
Nangarhar.
Según el portavoz de las fuerzas estadounidenses, comandante
Walter Matthews, en ese ataque dinamitero al menos 20 personas
murieron, entre ellas un militar, y 58 resultaron heridas. El
estallido destruyó un blindado del Pentágono.
Los lesionados, muchos de gravedad, fueron trasladados a tres
hospitales de Jalalabad, capital provincial de Nangarhar, y se teme
que aumente el número fallecidos.
Ese suceso se registra un día después que la agencia de
inteligencia en la provincia de Kandahar resultara atacada con
explosivos, con saldo de siete muertos.
Mientras, en otra acción dos soldados británicos de la Fuerza de
Asistencia Internacional para la Seguridad, bajo comando de la OTAN,
murieron la víspera a causa de una explosión en la sureña provincia
de Helmand.
De acuerdo con un comunicado de la OTAN, los militares
participaban en labores de vigilancia con soldados afganos cuando el
vehículo en el cual viajaban fue alcanzado por la explosión de una
bomba en el distrito de Garmsir.