Ayer fue la inauguración de la lid, catalogada por muchos como el
segundo acontecimiento deportivo con más participación del mundo
—ambas cifras de concursantes son récords para la justa—, solo
superado por los Juegos Olímpicos de verano, pues alrededor de 2 000
trebejistas se darán cita en la ciudad alemana de Dresde, sede del
certamen.
Según la página digital de la justa (www.dresden2008.de)
este miércoles aún no se sabían los rivales de la jornada inicial de
la competencia, que en esta edición sobrepasan en siete los dígitos
finales de los equipos presentados en Turín dos años atrás y en
donde participarán jugadores ciegos, sordos y de ajedrez postal.
Un total de 22 países de Latinoamérica y el Caribe estarán
representados y la Mayor de las Antillas aparece en la vanguardia de
la relación.
Ambos elencos cubanos, integrados por los mejores ajedrecistas
del momento, aspiran a un buen desempeño, sobre todo el conjunto
masculino que tiene entre sus planes reeditar o superar la actuación
de Calviá’04, cuando ocupó la séptima plaza.
Entre los más potentes aparecen Armenia —con Levon Aronian en el
primer tablero— que defenderá su condición de monarca del orbe, sin
embargo, Rusia, por el ranking, es la favorita, aunque en la reunión
ibérica no ocupó ninguna de las tres plazas del podio, que
correspondieron a Armenia, China y Estados Unidos.
De acuerdo con el sitio web citado, se supo que el indio
Viswanathan Anand, monarca mundial, no alineará con la India y su
lugar lo ocupará el Gran Maestro Krishnan Sasikiran, poseedor de un
Elo de 2 694 puntos, en el primer tablero.
Ucrania, de la mano de Vassily Ivanchuk y el joven Sergey
Karjakin, igualmente ha recibido el voto favorable de los
especialistas para la puja de las medallas.
Dos aspirantes a la corona del orbe, el búlgaro Veselin Topalov,
titular de San Luis’05, y el estadounidense Gata Kamsky, encabezan a
sus respectivos equipos.
La XXXVIII Olimpiada aplicará algunas reglas poco usuales: no se
permitirán los empates antes del movimiento 30, y todos los
antagonistas deben estar sentados en sus puestos al momento de
comenzar la partida, el que no lo haga pierde.
Entre otras nuevas reglas está el sistema de clasificación, que
echa por tierra la suma de los puntos de cada integrante del elenco,
pues esta vez se otorgarán dos unidades por una serie ganada, uno
por la igualdad, y nada por la derrota.