Ante daños de Ike

Gibareños buscan soluciones en su tierra

Froilán Parra Suárez

GIBARA, Holguín.— A problemas grandes, soluciones de gigantes, reza un conocido adagio, y los hombres de Bárbaro Claro, jefe de brigada de la Empresa Constructora de Obras del Poder Popular (ECOPP) en Gibara, lo demuestran cada día, a camisa quitada y con la fuerza de su ejemplo.

El molino La Candelaria no descansa para aumentar la producción.

Aquí logramos muchas cosas con estas viejas máquinas, pero con más equipos nuevos, como este de hacer bloques que trajeron desde Villa Clara, podemos multiplicarlos, afirma Bárbaro.

Muestra el equipo, capaz de producir los bloques para una vivienda al día; fruto de la colaboración con la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, institución que cuenta con gran experiencia en la fabricación alternativa de materiales.

Ni bien pasó el huracán, nos volcamos a la limpieza para poder producir. Desde entonces no afrontamos baches laborales, y aunque ahora tenemos poco cemento, ya nos informaron que pronto asignarán más materia prima, expresa Bárbaro.

Cerca de él se acumula arena, gravilla y tablas de palma, donadas por campesinos de la zona de Boca. En una nave sin paredes se fabrican bloques, ladrillos, celosías y balaustres, entre otros renglones.

Les "pasamos la mano" a las viejas máquinas y así resolvemos todo el trabajo que venga. Hasta bajo agua hemos laborado. Lo que hace falta son materiales para no detenernos, reclama Bárbaro.

El intenso ajetreo a su alrededor reafirma sus palabras. Sus hombres, bajo el intenso calor que acompaña la elevada humedad del clima gibareño, levantan moldes, acomodan los bloques, manejan las máquinas con admirable destreza.

Producen 242 bloques diariamente, pues solo hay esa cantidad de plantillas. Para ello requieren cerca de nueve sacos de cemento.

Igualmente recuperaron la prensa para hacer mosaicos, producto nunca antes hecho en el territorio.

Sin dejarse amedrentar por el panorama de destrucción que dejó el mar en lo que tiempos atrás fue un Campo de Tiro, la brigada de restauración de los edificios multifamiliares, en el municipio de Gibara, comandada por Fernando Garrido Ramírez, improvisó una productiva fábrica de materiales de construcción.

Con esta máquina logran producir, en un día, los bloques equivalentes a una vivienda.

De forma manual, con paciencia y perseverancia admirables, hacen ladrillos, bloques, celosías, prefabricados, casi todo lo que lleva la obra, para no depender de los recursos externos.

Hombre jovial, cuya vitalidad desmiente sus 71 años de edad, no habla del huracán. Eso es agua pasada. Ahora lo que hay que hacer es trabajar, sentencia.

Iniciamos esta labor antes de que pasara el huracán, pero ahora trabajamos con más ahínco. Ya recuperamos cinco edificios y tenemos uno en proceso, dice Garrido Ramírez.

Solo tres hombres producen 420 ladrillos diarios. Con más posibilidades tecnológicas y de materiales, pueden llegar a los 860 por día.

La materia prima fundamental es el producto conocido como estéril, procedente del molino La Candelaria, más conocido como "200 Mil" por ser esa su capacidad productiva instalada. Una vez tamizado puede producir a muy bajo costo materiales como los ladrillos prensados.

Perteneciente a la Industria de Materiales, dicho molino, resulta una pieza clave en el desarrollo de las construcciones de la provincia.

Una gigantesca nube de polvo indica su ubicación y el ruido de las piedras al ser trituradas por los tres molinos: el primario, el secundario y el terciario, se escucha mucho antes de llegar.

De la mina cercana extraen las piedras, que son reducidas al diámetro asimilable mediante explosiones. Luego se clasifican según el tamaño para la comercialización.

El molino tiene un plan para el año de 173 000 metros cúbicos de áridos y hasta el cierre de octubre han producido 138 815, explica Yanier Cuadro Zaldívar, ingeniero en Minas y jefe de producción.

De forma manual, hacen ladrillos, bloques, celosías, entre otros materiales, para no depender de recursos externos.

Entre los productos finales se incluyen diferentes tipos de granito, polvo de piedra, gravilla y arena artificial, material que se encuentra al 60%, a pesar de ser el de mayor demanda, pues hay un molino con dificultades técnicas.

El estéril es lo que denominamos base pétrea, un material de rechazo que viene dentro de la materia recogida. Aquí se clasifica y se evacua, porque sirve para muchas cosas como relleno de caminos y también damos los primeros pasos para emplearlo en la construcción, fundamentalmente en la zona de Gibara, expone Yanier.

Para reconstruir las más de 19 000 viviendas dañadas por Ike los gibareños buscan soluciones en su tierra y trabajan con tesón para rescatar el esplendor de la Villa Blanca, a sabiendas de que la envergadura del perjuicio les tomará tiempo.

 

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