Más de cuatro mil 500 hectáreas fueron reforestadas en la
provincia de Villa Clara entre los meses de junio y octubre, como
parte de la estrategia de Cuba para aumentar las zonas boscosas y
detener la desertificación.
En este lapso se plantaron más de siete millones 100 mil posturas
de especies, entre las que figuran, pinos, casuarinas, algarrobos, y
variedades nativas muy afectadas por la acción depredadora del
hombre.
Rigoberto Moya, jefe del Servicio Estatal Forestal de la
provincia, informó a la AIN que esperan una superviviencia superior
al 98 por ciento, para lo cual se realiza un adecuado manejo de los
nuevos sembrados y el estricto cumplimiento de las normas técnicas.
Cerca de 30 mil hectáreas se han plantado en Villa Clara con
especies maderables y frutales entre el 2004 y octubre del presente
año, como parte del Programa de Desarrollo Forestal estructurado en
el país.
El propósito de crecimiento boscoso en esta provincia incluye un
estudio previo de cada zona para conocer las características del
suelo, nivel de contaminación y reservas de agua, con el objetivo de
que las nuevas siembras logren un adecuado desarrollo.
También se valora la flora imperante y endémica para que los
bosques recién creados contribuyan a la recuperación de los
ecosistemas imperantes en el lugar.
Más de 100 fincas forestales complementan este empeño, en mucha
de las cuales crecen simientes con probada calidad genética
generadas en el Instituto de Biotecnología de las Plantas y otras
instituciones científicas del territorio.