Rostros femeninos acicalados por ejemplares de la fauna marina
marcan las pinturas que el habanero Carlos Manuel Bustillos Albuerne
expone en la galería-taller Larios, de esta ciudad.
Ubicadas en la sala de una de las monumentales edificaciones
camagüeyanas del siglo XVIII, las obras testimonian la imaginería y
la sensibilidad estética de un autor con notoria capacidad creadora,
basada en el autodidactismo.
Bustillos presenta en Intimidades la faz de la mujer con mirada
penetrante y cautivadora, labios contritos en la mayoría y en el
resto con el esbozo de la sonrisa, así como peces y moluscos
alrededor o adosados al físico humano.
Extendido también a los marcos, el dorado predomina en el sobrio
colorido, en el cual también afloran, entre otros tonos, el verde,
carmelita y negro.
La presencia del relieve logrado con la espátula, algunos
elementos de los retratos medievales, y el barniz sobre el material
acrílico que ofrece una superficie similar a la del metal o la
madera laqueada, figuran además en las características de las
imágenes, de rasgos surrealistas.
Residente en La Habana, el artista mantendrá abierta hasta el 26
del actual mes su sexta exposición personal en Camagüey, donde por
primera vez expuso obras suyas.
Su próxima muestra en esa localidad será en el 2009, con motivo
del Día de las Madres.
Graduado de técnico de nivel medio en higiene y epidemiología,
Bustillos ejerce profesionalmente desde hace años una vocación
descubierta desde la infancia, pintar y dibujar.