Cuba y del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones
Unidas, suscribieron hoy en la Ciudad de la Habana un acuerdo para
aplicar una nueva operación de ayuda a damnificados por los
huracanes Ike y Gustav.
Los documentos fueron firmados por Marta Lomas, ministra cubana
para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica, y Sonsoles
Ruedas, representante de esa Agencia en la Isla.
De acuerdo con el texto, el PMA se prepara para gestionar un
apoyo alimentario a un estimado de un millón 780 mil cubanos durante
los próximos seis meses, a un costo de 5,7 millones de dólares.
También suministrará almacenes temporales y otros insumos para
mejorar la capacidad de esas instalaciones, al igual que cocinas a
gas licuado que permitirán a los Centros de elaboración entregar
productos cocinados a las personas que perdieron sus enseres tras el
paso de ambos fenómenos atmosféricos.
Para ello, esa organización inició la promoción de una iniciativa
recaudadora de emergencia, a fin de recabar fondos para la puesta en
práctica del proyecto.
Como en ocasiones anteriores, confiamos en la generosidad de los
donantes para llevar a cabo esta campaña, que nos permitirá
proporcionar ayuda a las poblaciones afectadas, dijo Sonsoles Ruedas
a la prensa.
En los primeros días después del azote de los dos meteoros, el
PMA aerotransportó a Cuba decenas de toneladas de pescado enlatado y
de galletas fortificadas con micro nutrientes, que fueron entregadas
en el municipio especial de la Isla de la Juventud.