La casi mítica combinación de productos cubanos de alta calidad
constituye hoy motivo de estudio de un grupo de catadores expertos
que probaron el nexo entre chocolate, ron y habanos.
A las puertas de la XXVI Feria Internacional de La Habana (FIHAV
2008) tal examen toma realce, cuando en la más importante bolsa
comercial de este país aparecerán del 3 al 8 de noviembre en el
recito EXPOCUBA las principales producciones de la mayor ínsula
caribeña, junto a muestras de otras naciones.
El estudio ocurrió durante uno de los encuentros ya habituales
del denominado Balcón del Habano, programados cada mes en una
terraza del Hotel Presidente de esta capital, dirigidos por el
maitre José Luis Calderón.
Es una oportunidad de sommeliers, cantineros, chefs, directivos
del turismo y otros especialistas, incluso algunos extranjeros, para
examinar lo mejor de la gastronomía de cara a la industria
recreativa cubana, que este año debe cerrar con un 13 por ciento de
crecimiento. El estudio abarcó la combinación de los rones Elixir de
Legendario (dulce) y Cuban Barrel Proof (45 grados de alcohol en
volumen), con los chocolates: de ron con trufa, amargo y con café;
complementados con vitolas de Marevas, de las marcas de habanos
Partagás, Romeo y Julieta y H.Upmann.
Si estos nombres carecen de significado para los aficionados o
neófitos al tabaco, para los expertos representa una combinación
complicada de productos de muy alta calidad, considerando que los
dulces fueron elaborados por la Escuela Cubana de Chocolatería.
Para los participantes en la cata el vínculo resultó mágico a
partir de las grasas y aceites esenciales del chocolate, aplacados o
realzados por las bebidas espirituosas, los puros, o un café final
fuera de cata con 50 por ciento del tipo Caracolillo, el más
aromático cosechado en Cuba.
Sin embargo, una sencilla conclusión permitió recalcar la alta
calidad de productos de élite en este país, que potencian un turismo
de alto vuelo, donde la mesa ocupa un papel preponderante y los
profesionales del sector cuentan con una preparación creciente,
reconocida en el mundo.
Tal es el caso, que muchos de los participantes en la cata forman
parte del Club de Sommeliers de Cuba (presentadores de vinos), con
alrededor de 200 miembros, algunos de ellos con títulos de escuelas
en Londres, Reino Unido, o premios de diversos tipos conseguidos en
Europa.