Más de ocho millones 300 mil cubanos integran los Comité de
Defensa de la Revolución, la mayor organización de masas de Cuba
fundada el 28 de septiembre de 1960 por Fidel, como respuesta
popular a las acciones subversivas organizadas por el gobierno de
Estados Unidos contra la Isla.
Esa gran familia, que integran los cederistas, desarrollaron el
proceso asambleario previo a su séptimo Congreso, que tuvo que ser
pospuesto de septiembre, como inicialmente estaba previsto, para el
ocho y nueve de noviembre debido al paso devastador de los huracanes
Gustav y Ike.
Con la presencia de mil delegados contará esa cita, donde
seguramente estarán personas como Fefa, la viejita que no pierde la
guardia cederista, o como Ernesto, el mejor donante voluntario de
sangre en su cuadra.
Por el apoyo de todos los vecinos, en numerosos lugares se ha
evitado, mediante la guardia cederista, que ocurran hurtos en
viviendas y centros estatales, así como otros actos delictivos.
También por ese esfuerzo mancomunado hemos podido mantener la
higiene en nuestros barrios cuando los domingos, machete y escoba en
mano, arreglamos las áreas verdes y limpiamos las calles.
Pero también por esa unidad entre vecinos hemos tenido una vida
más llevadera en los años de período especial, cuando nos ayudamos
unos a otros con lo que contamos, como muestra de buena convivencia
social.
La sabiduría de la gente del barrio marca las pautas en los
Comités de Defensa de la Revolución. Precisamente en las cuadras se
han encontrado soluciones originales y creativas para resolver
situaciones de la comunidad.
En esos sitios la campaña anti-vectorial tiene un fuerte apoyo en
los cederistas, quienes a su vez dieron una lección durante el paso
de los últimos huracanes por la Isla, de cuánto se puede hacer
cuando hay unidad y cohesión en las masas.
Durante las reuniones previas al séptimo Congreso de los CDR,
apreciamos ese funcionamiento orgánico y los nuevos retos a los
cuales se enfrentará la membresía, para que su organización mantenga
siempre la vitalidad, con un sentido renovador y revolucionario.
Fue un proceso que exhibió como resultado principal el
fortalecimiento de las estructuras de base y la localización de las
dificultades.
Esta familia grande, de más de ocho millones de afiliados, está
por la unidad que defendemos los cubanos.