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La fiesta de las latas
Una rastra cargada de latas vacías trae alegría a una
fábrica entera
Ortelio González Martínez
Jamás había visto tanta alegría alrededor de una rastra llena de
latas vacías. Hombres y mujeres cambiaron el rostro con el primer
pitazo. En un santiamén la despojaron de la carga.
Osvaldo,
a la izquierda, y Nelson observan la calidad de las tapas.
"Desde hace unos seis meses no entraban estos envases de medio
kilogramo", dice José Calvo Fariñas, director de la Fábrica de
Conservas de Majagua, de reputación nacional por la calidad de sus
producciones y, sobre todo, porque es la única del país donde se
procesa la piña.
EL DIFÍCIL REGRESO DE LA REINA
La casi total desaparición de la piña, de los campos de Ciego de
Ávila, fue la estocada final para las cuatro líneas de producción de
rodajas, segmentos y jugo de la reina de las frutas.
El país se vio obligado, incluso, a adquirir estas producciones
en el mercado internacional.
Calvo
Fariñas habla de lo bien que funcionó la línea de rodajas, inactiva
durante 14 años.
Se pensó en desactivarla. Suerte que la perseverancia de la
dirección y trabajadores se interpuso en la mente de quienes así
pensaron y hoy quedan dos líneas que, viejas y achacosas, molieron
casi 39 000 quintales de piña, luego de permanecer inactivas durante
¡14 años!
"Ambas —afirma Calvo Fariñas— nacieron con la Fábrica. Tienen más
de medio siglo. Todavía son eficientes. Quisiéramos echar a andar
las otras dos. Existe voluntad, pero faltan los recursos."
Y bien valdría el esfuerzo. Un hálito de esperanza dan los
especialistas de la Agricultura en Ciego de Ávila, quienes estiman
que en unos años mejorará la producción de piña y las rodajas
estarán de vuelta, a partir de un plan puesto en práctica para
rescatar la fruta.
Para entonces, la industria deberá andar sin tropiezos, al margen
de lo que se decida en la Empresa de Conservas avileña y en la Unión
Nacional, rectora de la estrategia.
Por lo pronto, en la pasada campaña de molida, de marzo a junio,
las entregas fueron discretas. Las 10 toneladas de rodajas y
segmentos, y las 113 de jugo concentrado casi ni "endulzaron" el
engranaje productivo.
Y es que Ciego de Ávila fue la provincia que menos aportó, con el
3% del total, solo superior al dos de Sancti Spíritus y al uno de
Pinar del Río. Villa Clara, con el 60; Guantánamo, con el 40 y
Matanzas, con el 30, fueron los territorios que más frutas enviaron.
Ángel Prieto Geonaga, jefe de Producción, da por seguro que si
les ponen la materia prima son capaces de procesar hasta 800
quintales en un turno de trabajo. Respetable la cifra, sobre todo si
se trata de equipos que rebasan el medio siglo de explotación.
ENTRE CAMPAÑAS Y ESFUERZOS
Con mucho empuje y escasos recursos cuentan Osvaldo Linares
García, mecánico, y Nelson González Roque, jefe de Mantenimiento,
para enfrentar campañas como las del tomate y el mango, frutos
también procesados allí.
"El reto es perenne. La fábrica anda bien. Si tiene algún
problema lo solucionamos. Ella no se nos paraliza, pero, en
ocasiones, debemos convertirnos en magos", aseguran casi al unísono,
mientras observan los envases que llegaron hace unos minutos.
¡Más de 92 000 latas! Seguro que esas alcanzan para toda una
campaña¼
"Nada de eso, responden. En seis o siete días estaremos
paralizados si no vuelven a entrar." |