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Rusia calificó hoy de insinuaciones infundadas recientes
pronunciamientos del Pentágono sobre el nivel de protección de los
arsenales nucleares del país euroasiático.
La aludida preocupación de Estados Unidos carece en absoluto de
fundamentos, subraya la cancillería en un comunicado, publicado este
viernes.
Aclara que pese a las dificultades que enfrentó el país en la
década de los años 90, los estándares de garantía de seguridad y
protección física de los depósitos estratégicos rusos se mantuvieron
en un nivel alto.
El ministerio de Asuntos Exteriores negó de forma rotunda
supuestas pérdidas o fugas de armamentos nucleares, en una réplica a
comentarios formulados esta semana por el secretario de Defensa de
Estados Unidos, Robert Gates.
Moscú recuerda que en comunicado conjunto suscrito en 2005 en
Bratislava por líderes de ambos países fue refrendado que la
protección de instalaciones y objetos nucleares corresponde a los
requerimientos modernos.
Llama la atención el hecho de que Rusia insiste desde 2005 ante
su contraparte norteamericana en la necesidad de rubricar un nuevo
tratado para la reducción de armamentos estratégicos ofensivos, el
cual deberá sustituir al vigente que caducará en diciembre de 2009.
Hasta la fecha la Casa Blanca se ha mantenido reticente a la
propuesta rusa, con ninguna disposición al diálogo.
Gates dijo a la prensa el pasado 28 de octubre estar preocupado
por la posibilidad de que parte del arsenal atómico ruso conservado
desde la época de la Unión Soviética se hubiera extraviado.
El halcón del Pentágono opinó que los propios rusos al parecer no
tienen idea de cuánto poseen o dónde se encuentran (estos depósitos
de armamentos) teóricamente.
Tales insinuaciones no tienen en lo absoluto ningún fundamento,
reiteró el comunicado de la cartera diplomática, tras advertir que
acusaciones parecidas fueron emitidas por la parte norteamericana
con anterioridad.
El vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos,
Kontantin Sivkov, consideró a la sazón que la administración
estadounidense crea las condiciones para una presión nuclear sobre
el mundo circundante.
Afirmó que el reinicio por Estados Unidos de las pruebas atómicas
corroboran su intención de renovar el potencial nuclear-misilístico.
Asoció tal decisión a las derrotas de Washington en Afganistán e
Iraq, y más recientemente con el fracaso en Georgia frente a Rusia,
remarcó.
Bajo esas condiciones, según el experto, el Pentágono no tiene
otros resortes, excepto la presión sobre el mundo con una nueva
carrera armamentista. El también doctor en ciencias militares
consideró que Estados Unidos sólo puede sobrevivir hoy estableciendo
un control por la fuerza sobre las fuentes de hidrocarburos y
materias primas.
Para los norteamericanos, subrayó, es muy importante conocer en
qué estado se encuentran las cabezas nucleares de Rusia.