.— La Liga Árabe (LA) confirmó hoy
su participación en la próxima reunión de la Unión por el
Mediterráneo, pese a las objeciones de Israel, mientras Túnez
renunció a contender por un puesto en la dirección del grupo.
Un funcionario del ente panárabe informó en esta capital que el
secretario general de la LA, Amr Moussa, viajará el domingo a
Marsella para intervenir a nombre de ese bloque en la cita prevista
para los días 3 y 4 de noviembre venidero.
La reunión se propone adoptar decisiones sobre la sede de la
Unión por el Mediterráneo (UPM), su estructura y poderes de la
Secretaría General, así como elegir el jefe de esa oficina, agregó
la fuente.
Previo al viaje de Moussa a la nación europea, la Liga Árabe que
tiene status de observador sostendrá este sábado un encuentro
preparatorio con sus nueve miembros que integran el mecanismo
mediterráneo para coordinar una posición común.
Israel rechazó la participación de la agrupación integrada por 22
países en la UPM con el argumento de que se opone a la presencia del
estado judío, enemistado durante años con la mayoría de sus vecinos.
Entretanto, el periódico La Presse de Túnez comentó que la
elección de la sede de la entidad nacida el pasado 13 de julio en
París estará en la agenda de la conferencia ministerial de Marsella,
pero el país maghrebí no aspira a ocupar el puesto de secretario
general.
Túnez, única ciudad en la ribera sur del Mediterráneo que aún
contendía después de desistir Rabat (la capital de Marruecos),
estaba entre las favoritas para obtener la sede, y para Francia
poseía todos los atributos para desempeñar esa función, aseguró el
rotativo.
Ahora, la candidatura de la ciudad española de Barcelona para
albergar la futura UPM queda más que nunca en posición ventajosa,
acotó.