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El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, defendió hoy la
neutralidad de la misión de esta organización en la República
Democrática del Congo (RDC) y recordó que su mandato en ese país es
mantener la paz y estabilidad.
La misión de la ONU en la RDC (MONUC) se encuentra atrapada en un
escenario de violencia en la provincia oriental de Kivu Norte, donde
tropas del gobierno y fuerzas leales al general sublevado Laurent
Nkunda han sostenido cruentos enfrentamientos.
La MONUC desempeña un papel muy importante, y tiene el mandato de
proteger a los civiles, pero no podemos estar de parte de ninguno de
los beligerantes. No podemos ser identificados como tal, destacó Ban
en una declaración divulgada en esta sede.
El secretario general de la ONU, actualmente de gira por la
India, advirtió que la situación en el Congo es muy alarmante y dijo
que está en constante contacto con los dirigentes de esa región y
con diversas potencias mundiales.
Expresó preocupación por las recientes protestas y ataques
físicos contra la MONUC por parte de civiles congoleses.
Esto se debe a un malentendido sobre su función. Naciones Unidas
está allí para mantener la paz y la estabilidad, dijo el Secretario
General.
Ban instó por otra parte a los líderes africanos a tomar medidas
concretas para mantener el frágil acuerdo de cese al fuego acordado
ayer entre el gobierno en Kinshasa y los sublevados que lidera el
general Nkunda.
Por su parte, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos
Humanos, la surafricana Navi Pillay, expresó hoy profunda
preocupación por los asesinatos y violaciones reportados en la
provincia de Kivu del Norte.
En un comunicado entregado a la prensa en esta sede central de la
ONU en Nueva York, Pillay afirmó que aún se desconoce el número de
víctimas ocasionadas por la violencia en esa provincia congolesa y
alertó que la situación allí es peligrosa en extremo.
Según reportes en poder del organismo de derechos humanos de la
ONU, soldados desertores del ejército nacional congolés están
implicados en actos de saqueos, asesinatos y violaciones en la
ciudad de Goma, la capital provincial.
También se culpa de asesinatos selectivos a los grupos armados
leales al general Nkunda.
La Alta Comisionada urgió al gobierno en Kinshasa a aplicar
reformas institucionales radicales para que las fuerzas de seguridad
del país puedan desempeñar un papel apropiado.
Sin profundas reformas, continuarán las violaciones de derechos
humanos y no se logrará una paz duradera, señaló Pillay en su
comunicado.
Es imprescindible poner fin a la impunidad, subrayó.
Mientras tanto, El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados
(ACNUR), Antonio Guterres, dijo hoy que los trabajadores
humanitarios están brindando asistencia a los desplazados por el
conflicto en Kivu Norte en condiciones muy difíciles.
Las autoridades del ACNUR han manifestado su preocupación por la
suerte de unos 50 mil desplazados asentados en campamentos en Kivu
del Norte que han sido blancos de la violencia en esa provincia
congolesa.