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Un equipo de ingenieros, arquitectos y arqueólogos de Yemen se dirigió
hoy a la ciudad de Shibam, Patrimonio Cultural de la Humanidad, para
valorar los daños causados por las recientes inundaciones, que
provocaron unos 100 muertos.
Los especialistas viajaron a la provincia de Hadramout, la mayor
del país y la más afectada por los intensos aguaceros de hace días que
también dejaron a aproximadamente 15 mil personas sin techos, dado que
las riadas arrasaron con las endebles viviendas de adobe.
Según la agencia oficial SABA, el equipo de profesionales está
subordinado al Ministerio de Cultura y examinará la situación en que
quedaron las edificaciones de las ciudades de Shibam, declarada en
1982 Patrimonio Cultural por la UNESCO, y de Tareem.
La comitiva evaluadora la integran, entre otros, cinco expertos de
las Autoridades yemenitas de Ciudades Históricas y para las
Antiguedades, quienes cumplirán un mandato de la oficina del primer
ministro para ponderar las afectaciones a ese sitio, apuntó la fuente.
Rodeada por una muralla fortificada, y actualmente con unos siete
mil habitantes, el esplendor de la ciudad de Shibam se ubica en el
siglo XVI, aunque hay referencias a ella desde el siglo II a.n.e. como
capital del reino hadramaut.
Se le considera uno de los más antiguos y mejores ejemplos de
planificación urbana basado en el principio de la construcción
vertical, dadas su arquitectura de edificios de varios pisos
construidos de ladrillos de adobe.
Para algunos, lo más atractivo son sus laberintos con callejuelas
estrechas y los elevados inmuebles de ladrillo de hasta 30 metros en
un paisaje árido, que le han merecido el sobrenombre de la Manhattan
del desierto o la ciudad de rascacielos más antigua del mundo.
Uno de sus emblemas es la imponente torre o minarete de 50 metros
de altura, la mayor de la urbe.