Extraño concepto de la libertad de prensa tiene el primer
ministro de la República Checa, Mirek Topolanek, quien el pasado
domingo le entró a golpes a un fotógrafo de prensa que se le acercó
mientras caminaba cerca de su domicilio con su hijo.
Después de un breve intercambio verbal, el político dejó de lado
el coche del bebé de un año para golpear al reportero del periódico
Blek y lanzarlo contra un muro de mampostería.
No se sabe el actual estado de la víctima de la agresión.
Topolanek es uno de los más activos colaboradores del
Departamento de Estado cuando se trata de lanzar contra Cuba la
habitual retórica "bushista" sobre la libertad de expresión y los
derechos humanos.
El Partido Democrático Cívico (ODS por sus siglas en checo) del
líder derechista está en una situación desastrosa después de las
recientes elecciones regionales.
La economía del país, sus reformas financieras y la controvertida
estación de radar yanki, cuya instalación en el país autorizó, son
parte de la crisis que pudiera provocar, en diciembre, su salida del
puesto que ocupa.