Unas 270 000 personas han resultado afectadas por el desastre
hasta el momento, o bien porque perdieron sus casas o porque
perdieron sus cosechas que eran su principal fuente de sustento para
los próximos meses.
Es definitivamente la peor tragedia y la más extendida desde el
paso del huracán Mitch en 1998 y está trayendo recuerdos muy
dolorosos para la gente, según BBC.
El país es mucho más vulnerable que hace una década debido al
aumento de la deforestación, lo que hace más comunes los deslaves,
los cuales ocasionan más daños a los cultivos que las mismas
inundaciones.
La mayoría de los cultivos dañados son de alimentos básicos como
maíz, granos, plátano o yuca.
El nivel de pobreza también se ha incrementado en Honduras desde
Mitch y esto ha hecho que muchas personas construyan viviendas en
terrenos vulnerables.
Las inundaciones afectan a 17 de los 18 departamentos del país y
todavía sigue lloviendo. Los pronósticos dicen que habrá lluvias
hasta finales de esta semana.
Grupos de asistencia locales están trabajando con las comunidades
en el desarrollo de planes de evacuación y de los sistemas de
alerta.
Países como Venezuela, Cuba y Japón han enviado ayuda de
emergencia y se ha pedido asistencia a Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo.
El ejército ha estado usando helicópteros y lanchas para
distribuir alimentos y agua a comunidades que han quedado aisladas,
pero no se cuentan con suficientes equipos.
Pasarán al menos cuatro meses hasta que sea posible volver a
cosechar, por lo cual miles de personas dependerán de las raciones
de emergencia.