Con
el humor y la sonrisa lozana de siempre, celebró Zenia Marabal sus
80 años de vida entre familiares, amigos y allegados, en la Sala
Martínez Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC),
institución que, en esta ocasión, galardonó a la reconocida actriz,
por intermedio de su presidente, el poeta Miguel Barnet, con la
distinción de Artista de Mérito.
Desde su debut profesional en cabaret, en 1944, la carrera de la
polifacética cantante y comediante musical, compendia numerosos
triunfos en la radio, la televisión y la escena nacional e
internacional. Notable representante del teatro popular cubano,
también ha demostrado sus dotes en el género dramático en personajes
como Rachel, en la obra Canción de Rachel (estrenada en el
Festival de Berlín, 1984) o la guerrillera Juana Azurduy de Padilla,
en Santa Juana de América.
Ocho décadas, una energía y una vitalidad envidiables acompañan a
esta actriz, inolvidable por sus actuaciones en cine, teatro y en
programas humorísticos como Pateando la lata o Donde no
hay hombres no hay fantasmas, que actualmente transmite la TV.
La celebración, una recreación de los géneros en los que ha
incursionado en sus 64 años de vida artística, contó con las
presentaciones del maestro Juan Espinosa, el dúo Enigma, el cantante
Freddy Vera, el actor humorístico Telo y con las interpretaciones
musicales de una de sus hijas, Liana.
En esa tarde de fiesta —como ella prefirió llamarla— recibió
también honores del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, la
Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC, el Ministerio de
Cultura, la agencia ACTUAR, los CDR y la FMC.