El
30 de octubre de 1958, durante el combate de Wilson —cerca de El
Cristo, en la antigua provincia de Oriente—, caía mortalmente herido
el teniente Evelio Rodríguez Curbelo, mientras avanzaba en la
vanguardia de la Columna No. 9 Antonio Guiteras.
Contaba apenas con 21 años de edad, pero por su madurez, abrazado
a los ideales revolucionarios, se destacaba como un valeroso
combatiente del Ejército Rebelde. Su audacia y arrojo le ganaron el
respeto y cariño de sus compañeros de lucha.
Siendo un adolescente comenzó a trabajar como empleado en la
tienda Fin de Siglo, donde en poco tiempo sobresalió por su actitud
en defensa de los derechos de los trabajadores, y llegó a
convertirse en delegado sindical del centro.
Combativo frente a las injusticias del régimen dictatorial
imperante, sus inquietudes políticas y afán de lucha lo integran a
las actividades revolucionarias.
De ahí su labor en las filas sindicales, su militancia en el
Movimiento 26 de Julio, donde sobresale en las acciones clandestinas
y en los esfuerzos que realiza por la unidad obrera revolucionaria.
Perseguido, parte hacia el exilio, y en junio de 1957 se radica
en Costa Rica. En ese país centroamericano organizó, junto a otros
revolucionarios, el Comité del 26 de Julio, del que fue su
secretario general, y funda el periódico Cuba Libre.
Antes de regresar a la isla para unirse al Ejército Rebelde,
Evelio escribió una carta a su hermano Reynol que los historiadores
valoran como su testamento político. En ella se sintetizan la
madurez y profundidad de sus ideales. Dice: "(¼
) en este momento que vive nuestra Patria no existe margen a duda, o
con Cuba o contra Cuba. No es honrado quien vea a la Patria sufrir y
no le ofrezca su vida como contribución a su felicidad".
Evelio Rodríguez Curbelo forma parte de la interminable lista de
quienes han ofrecido su vida en la conquista de la libertad con el
único deber de ser cubano.