.—
Eslovaquia se convertirá el 1 de enero de 2009 en el integrante
número 16 de la Eurozona, aunque en realidad son 31 estados y
territorios los que actualmente utilizan la poderosa divisa como su
moneda de cambio.
Alternativa cada vez más saludable frente al tambaleante dólar
estadounidense, el euro afrontó sin sobresaltos los movimientos más
recientes del mercado bursátil y las ambivalencias de las tasas de
interés de la Reserva Federal del gigante norteño.
Luego de varios días de descenso al caer por debajo de 1,25 por
primera vez en dos años, el euro se instaló en la franja de 1,30
dólares, en la cual, según los expertos, se mantendrá como promedio
durante un largo período.
En la actualidad, la moneda principal de la Unión Europea (UE) es
usada por Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovenia, España,
Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Malta, Luxemburgo,
Holanda y Portugal, y en enero Eslovaquia.
Pero del mismo modo, es predominante en Andorra, Ciudad del
Vaticano, Mónaco, Montenegro, San Marino y la controvertida región
de Kosovo.
En calidad de asociados al euro aparecen además 16 países de
Africa occidental, territorios galos de ultramar como Nueva
Caledonia, Martinica, Reunión, Guayana francesa, San Pedro y
Miquelón y la Polinesia francesa.
Completan la lista Marruecos, Dinamarca, Estonia y Hungría, que
poseen sus propias denominaciones monetarias pero ligadas al euro.
No obstante, el tema de la inflación en el Eurogrupo, sumada al
peligro de recesión, frenó el ritmo de ampliación de la divisa que
plantea incorporar a Eslovaquia, luego a Lituania en 2010, Estonia
2011, y Letonia y Bulgaria 2012 si se cumplen los requisitos.
En cuanto al ensanchamiento de la UE, la Comisión Europea
determinó que en el futuro, en tanto se siguen las discusiones del
caso de Turquía, los ingresos proyectados son de Croacia, en el
2010, y Macedonia con aprobación especial de un referendo francés.